Esquivo, encorbado, silencioso y de mirada huidiza. Antonio Vega (Madrid, 1957) no necesita emplear recursos artificiales para crear una atmósfera de complicidad en sus conciertos. Tampoco le hace falta adoptar una pose de cercanía fingida ni fabricarse, a base de declaraciones exageradas y estética deliberadamente descuidada, la imagen de cantante maldito.
El ex componente de Nacha Pop prefiere desgranar su cancionero a fuego lento, interpretar un tema tras otro y no dejar espacio a los típicos discursos vacíos que suelen plagar las actuaciones en directo. No hay nada que desentone sobre el escenario. Todo resulta natural, emotivo.
Las alarmas en torno a su delicado estado de salud se han convertido ya en una constante. Incluso, algún macabro cerebro de la industria discográfica decidió, hace más de una década, realizarle un homenaje póstumo anticipado en forma de disco tributo, 'Ese chico triste y solitario'. A pesar de los continuos rumores, Vega sigue siendo uno de los artistas más prolíficos en el panorama concertístico madrileño. El próximo 20 de abril abandonará el circuito musical de la capital para trasladarse al escenario de la Sala Bumerang de Guadalajara.
Sentimientos a bocajarro
Antonio Vega, hijo de un prestigioso traumatólogo, comenzó su carrera como componente de Nacha Pop, emblemática formación creada junto a Carlos Brooking y su primo Nacho García Vega. Pronto se convirtieron en una de las bandas más representativas de la Movida madrileña, alcanzaron el éxito de la mano de 'La chica de ayer' y coquetearon con el intenso laberinto de los excesos.
El grupo se disolvió en 1988 y, tres años más tarde, Antonio Vega comenzó su andadura en solitario con la publicación de 'No me iré mañana'. Después llegaron discos como 'El sitio de mi recreo', 'Océano de sol', 'Anatomía de una ola' o 'De un lugar perdido'. En 2005 vio la luz el emotivo '3.000 noches con Marga', una colección de sentimientos a bocajarro dedicados a su fallecida compañera sentimental, Margarita del Río.
Vega representa la imagen del perfecto antihéroe, del eterno perdedor con inmenso talento. El músico ofrecerá en Guadalajara un íntimo recorrido por sus composiciones auténticas y apabullantemente sinceras.
M. Martín
Antonio Vega
DÓNDE: Sala Bumerang de Guadalajara (Avda. del Ejército, 29)
CUÁNDO: Viernes 20 de abril
HORA: 22.30 horas
PRECIO: Anticipada 12 euros; día del concierto 14 euros
VENTA DE ENTRADAS: Sala Bumerang de Guadalajara