El médico real

Estudió Medicina en Alcalá, donde luego ejerció como Catedrático durante casi veinte años. Su fama le vino de una parte por cuidar de la gota crónica a Felipe II, que le nombró su Protomedico y le dio el apelativo de ‘Divino’; también atendió en su accidente al Príncipe Carlos.

Por otro lado Vallés experimentó nuevas aplicaciones medicas y apartó el uso de la astrología y la astronomía en la Medicina. Está enterrado en la Capilla de San Ildefonso.