La actual construcción data de 1778 y es obra del arquitecto Antonio Juana Jordán. El Cardenal Lorenzana, arzobispo de Toledo, fue el impulsor del proyecto. Siguiendo un patrón de estilo neoclásico, se levantaron tres cuerpos: los laterales disponen de sendos vanos adintelados y el central enmarca el aire con un arco de medio punto flanqueado por pilastras y rematado por un frontón triangular cuyas caras muestran inscripciones alusorias al monarca de la época, Carlos III.

En las lápidas que se colocan sobre el arco se hace referencia al arquitecto y fecha de construcción, al Cardenal Lorenzana y al rey Carlos III.