Inaugurado en 1993 gracias a la labor del escultor Pepe Noja, está considerado el más grande de Europa en su género

El contemporáneo Museo de Esculturas al aire libre, inaugurado en 1993 gracias al escultor Pepe Noja, está considerado el más grande de Europa en su género. A través de las diferentes esculturas que lo componen se da un repaso a las múltiples tendencias de la escultura contemporánea a través de una gran variedad de materiales y soportes.

Todas las figuras han sido cedidas por los escultores nacionales y extranjeros más reconocidos, entre los que destacan Amadeo Gabino, Úrculo, Caruncho, Jorge Varas o Tony Segura.

Las esculturas están divididas en dos fases que abarcan más de dos kilómetros. La primera está situada alrededor del Recinto Amurallado, a ambos lados de la de la Vía Complutense. La segunda se encuentra en la misma avenida, a unos 500 metros de distancia, entre la rotonda de San Isidro y la calle Caballería Española.