En su lado izquierdo se encuentra el mirador del convento, desde donde puede contemplarse una magnífica vista del casco antiguo de Alcalá de Henares.

Ocupa la mayor parte de la acera de los números impares de la calle Santa Úrsula. Uno de sus extremos se remata con un torreón renacentista, propiedad de la Universidad y sede de la Asociación de Amigos de la Universidad y de la Institución de Estudios Complutenses. Desde allí se extiende un largo muro de ladrillo y mampostería con dos sencillas portadas.

El convento posee dos patios platerescos y una sacristía de planta ovalada y bóveda elíptica con valiosas pinturas al fresco. Destaca también su colección de pintura y escultura.

La iglesia, construida en el último cuarto del siglo XVI, puede visitarse en horas de culto. Destacan los artesonados mudéjares de la única nave y dos tallas: un expresivo Cristo crucificado y otro yacente.

El convento fue fundado en 1574 por el canónigo de la Magistral, Gutierre de Cetina, para concepcionistas franciscanas. Con ese fin legó su propia residencia, cumpliendo así un voto que le hizo a Santa Úrsula por haberle librado de un naufragio en un viaje a Roma.