La mala suerte hizo que ardiera en el año 1939, ya terminada la Guerra Civil. No sólo se perdió un legado artístico irrecuperable, sino que se incendió también el Archivo Central del Estado.

torre palacio arzobispal con verja

Residencia de los arzobispos de Toledo y señores de Alcalá desde el siglo XIII hasta principios del XIX. El mitrado Jiménez de Rada encargó las primeras obras. Un desgraciado incendio lo devastó en 1939, ya terminada la Guerra Civil Española. Ardieron los fondos documentales del Archivo Central del Estado y se vinieron abajo excelentes obras como el artesonado mudéjar del Salón de Concilios o el Patio de Fonseca. En su fachada destaca el blasón del cardenal infante Luis Antonio de Borbón y el Torreón de Tenorio, actual sede de la librería diocesana.

El Palacio Arzobispal tiene recuerdos de sínodos y concilios, de acuerdos regios como el Tratado de Alcalá, por el que los reyes de Castilla y Aragón se repartieron Al-Ándalus y el Ordenamiento de Alcalá (1348) por el que se instituyó un sistema de justicia único para todas las regiones integrante de la Corona castellana. También acogió a una de las audiencias reales clave en la historia de España, la del 20 de enero de 1486, cuando Cristóbal Colón se reunió con los Reyes Católicos. Fue la primera vez que el navegante se entrevistó con la Reina.

En él moraron y murieron numerosos primados y un rey de España, Juan I. Otros monarcas lo utilizaron como residencia temporal, lo que permitió que entre sus paredes nacieran Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos y futura esposa de Enrique VIII, y Fernando de Bohemia, hijo de Juana la Loca y sucesor del emperador Carlos V en el trono alemán.

Entre los edificios de interes ubicados en la misma zona se encuentran el Monasterio Cisterciense de San Bernardo, una de las más originales y bellas iglesias del primer barroco marileño surgida en el año 1617. Destacan las dimensiones de su cúpula, su retabo, las pinturas de Angelo Nardi o su sorprendente Museo de Arte religioso.

En el mismo ámbito se encuentra el Oratorio de San Felipe Neri, que alberga la única congregación masculina de Alcalá, y también el Convento de Dominicos de La Madre de Dios, actualmente sede del Museo Arqueológico de La Comunidad de Madrid donde se conserva la mayoría del patrimonio histórico de la antigua ciudad de Complutum.